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Estudiantes de Ingeniería Ambiental de la UCA inician el sueño de La Candelaria

17 de octubre del 2015

El pozo que hay en la Candelaria es el centro de la comunidad. A su alrededor se reúnen las 400 personas que viven en esta comunidad de Ciudad Darío, Matagalpa, ubicada a más de cien kilómetros de Managua. Cada una de estas personas acarrea agua en baldes o cualquier utensilio que sirva para ello y puedan guardar en sus casas, construidas de tablas viejas, piedras, láminas de zinc y algunas de plástico negro.

La posibilidad de que estas familias cuenten con agua potable en sus hogares forma parte del proyecto “Distribución de agua potable en la Candelaria”, que desarrolla la Universidad Centroamericana (UCA), a través de la carrera de Ingeniería Ambiental (IA), por medio del Servicio Social que promueve esta Universidad en todas sus carreras.

El proyecto ha involucrado a 26 estudiantes de tercer año de IA y dos docentes que han brindado apoyo en el monitoreo y seguimiento durante su desarrollo.

En esta comunidad además de este pozo, del cual también toman agua a pesar de que presenta niveles serios de contaminación, se cuenta con otro pozo que fue perforado con fondos de donantes franceses con una inversión de 20 mil dólares. Sin embargo, se requiere de diversos estudios para que este se pueda utilizar para abastecer de agua a las viviendas, explicó Elizabeth Peña, docente de la Facultad de Ciencia, Tecnología y Ambiente (FCTyA) de la UCA.

Para lograrlo, el grupo de estudiantes realizó los estudios de la valoración de la fuente hídrica, en calidad y cantidad, análisis fisicoquímicos, bacteriológicos y arsénico, además de apoyar en el levantamiento topográfico en la comunidad. “La última fase se refiere al diseño de la red de distribución de agua para las casas, en el que deberán participar otras instituciones”, explicó Peña.

Según la prueba de bombeo que se ha hecho en el nuevo pozo, durante ocho horas consecutivas se puede producir 30 galones de agua por minuto, suficiente para calmar la sed de la comunidad y facilitarles el acceso a agua limpia. Mientras este sueño se materializa, un paso importante se debe desarrollar, los resultados de la calidad del agua deberán estar listos para continuar con las siguientes fases del proyecto.

Joseph Ramos es uno de los estudiantes de este equipo que llevará el agua a las casas de La Candelaria y su participación en este proyecto ha cambiado su perspectiva de la realidad del país. “Conocer otras realidades sociales, otras familias, saber de las necesidades que pasan otras comunidades ha cambiado mi perspectiva como futuro profesional, creo que debemos ser más conscientes y sensibles del contexto nacional y cómo podemos aportar al cambio y mejorar la calidad de vida de las familias”.

Para María José Soriano, también estudiante de este equipo, haber llegado como universitaria hasta esta comunidad ha sido un aprendizaje invaluable, de esos que en un aula de clases no se podría comprender. “Los profesionales UCA estamos claros que debemos poner en práctica los conocimientos adquiridos en los salones de clases, sinembargo, salir de las aulas nos vuelve profesionales más conscientes de las necesidades de los demás y nos promueve hacer algo por los demás desde nuestra profesión”.