UCA aporta a la generación de conocimiento especializado en obesidad

Las cifras al respecto del sobrepeso y la obesidad se han visto incrementadas de manera importante en la región, hasta el punto que más del 40% de los hombres y el 50% de las mujeres adultas en todos los países sufren sobrepeso. Paradójicamente, dos de los países con mayores incidencias de subalimentación y desnutrición crónica infantil, Guatemala y Nicaragua, figuran también entre los de mayor porcentaje de población adulta con sobrepeso y obesidad, de acuerdo con el más reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura(FAO) y la Organización Panamericana de la Salud(OPS).

De cara a esta grave situación de salud pública, la Universidad Centroamericana (UCA) en conjunto con la Universidad Iberoamericana (IBERO-México), ofrecerán la primera Especialización en Obesidades y Comorbilidades, a partir de agosto de este año.

Para el desarrollo de este programa se cuenta con una planta docente de alto nivel, con expertos de la IBERO y la UCA. Los docentes tienen en su mayoría grado académico de doctor en las áreas de la especialidad, como la Dra. Alicia Parra Carriedo, NC Licenciada en Nutrición y Ciencia de los Alimentos, Doctora en Nutrición Clínica y Doctora en Ciencias del Desarrollo Humano. Certificada por el Colegio Mexicano de Nutriólogos y por la World Obesity Federation. Miembro de la Academy of Nutrition and Dietetics y de la International Association for the Study of Obesity y actualmente Coordinadora de la Clínica de Nutrición de La Ibero desde 2010.

Otro de los expertos que serán parte de esta especialización es el Dr. Carlos M. Avendaño Villela, Médico Cirujano y Partero, graduado de la Escuela Superior de Medicina del Instituto Politécnico Nacional de México. Tiene una Maestría en Nutriología Aplicada por la Universidad Iberoamericana y obtuve el reconocimiento a la excelencia en el trabajo de titulación (2015 IBERO). También posee una Maestría en Administración de Organizaciones de la Salud por la Universidad La Salle e Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez” Ciudad de México. Su experiencia es amplia como profesor titular en fisiopatología de la obesidad y el manejo integral de la obesidad y sus comorbilidades.

El programa contribuirá en la formación de especialistas con conocimientos, habilidades y actitudes para prevenir la obesidad y/o de sus comorbilidades en individuos a riesgo de padecerla, así como el tratamiento, control y rehabilitación de personas con diagnóstico, en diferentes condiciones socioeconómicas, etarias y culturales.

La obesidad y las enfermedades no transmisibles tienen un alto costo económico y social para las familias y los sistemas de salud. En América Latina y el Caribe, se estimó que en 2012 ocurrieron 2,6 millones de muertes a causa de las enfermedades no transmisibles, casi un 30% más de las estimadas en el año 2000 y un 20% superior al incremento global anual.

A la fecha, ninguna institución pública o privada, ofrece un programa de posgrado dirigido a la formación de personal capacitado de alto nivel en ésta área de conocimiento. Con el nivel especialidad se trata de ampliar y profundizar conocimientos en el área específica con el propósito de alcanzar habilidades y destrezas profesionales que le permitirán al egresado incorporarse al equipo interdisciplinario de salud y aportar sus conocimientos y destrezas en un campo de creciente demanda.

 

 

Una alianza estratégica por la salud pública

Cada año, un grupo de estudiantes de Enfermería de la Universidad Estatal de San Diego (SDSU), Estados Unidos, visita junto con estudiantes de la Universidad Centroamericana (UCA) algunas comunidades del país con el objetivo de trabajar con problemáticas de salud que afectan a la población nicaragüense en el marco del curso “Iniciativas de salud pública” que ofrecen en conjunto ambas universidades.

En esta ocasión colaboró el grupo de SDSU en conjunto con estudiantes de la Facultad de Humanidades y Comunicación, la Facultad de Ciencia Tecnología y Ambiente y con el apoyo del Centro de Análisis Sociocultural de la UCA, para realizar encuestas, mediciones y visitas informativas a colegios de primaria en las comunidades de San Blas, Masaya.

La zona en la que habitan unas 300 personas está siendo afectada por problemas de sequía y de calidad del agua y sus habitantes pidieron ayuda a la UCA para realizar estudios que les permitan conocer mejor el problema que está causando la situación y cómo deben actuar para que su salud no siga siendo afectada, detalla Carmen Cerda Mora, habitante de la zona.

“En esta ocasión ha sido una experiencia más especial porque es la primera vez que trabajamos de forma tan interdisciplinaria y esto ha permitido una mirada más completa de la situación”, comentó Lydia Greiner, Docente de la Facultad de Enfermería de SDSU.

Los(as) habitantes de esta zona están en alerta por el impacto que las plantaciones de caña puedan tener en el agua que consumen a diario. Para los(as) estudiantes, esta experiencia es una excelente oportunidad de aprender mientras hacen un aporte a la comunidad.

“Me ha parecido una excelente oportunidad para poner en práctica nuestros conocimientos. Es muy bueno poder compartir con estudiantes de otras carreras y tener la oportunidad de ayudar a estas personas”, comentó Anna Claire León, estudiante de SDSU.

Experiencia de servicio

Laurie Cordua Directora de Cooperación Académica e Internacionalización de la UCA, destacó la importancia de este tipo de cursos que permiten a estudiantes de ambas casas de estudios trabajar en equipo con el mismo objetivo de servir a las comunidades que requieren de ayuda.

“El año pasado, el grupo de estudiantes colaboró en una investigación sobre el Virus del Papiloma Humano que se estaba investigando y los resultados fueron muy positivos”, valoró Cordua. Esta investigación fue presentada recientemente durante el XI Congreso Interdisciplinario de Investigación, cuyos resultados han sido retomados por los medios de comunicación a nivel nacional.

Para Emmanuel Muñoz, estudiante de Enfermería de SDSU, este tipo de experiencias además de abonar al aprendizaje también permiten la posibilidad de hacer un intercambio cultural que considera muy importante en el contexto de la educación globalizada.

Se espera que el curso del próximo año de seguimiento al trabajo realizado en esta ocasión en las comunidades de San Blass para fortalecer el primer acercamiento que se acaba de realizar.

 

 

El importante paso de la formación humana y espiritual

Theilhard de Chardin, miembro de la Orden Jesuita en Francia, decía “no somos seres humanos viviendo una experiencia espiritual, somos seres espirituales viviendo una experiencia humana”. Para él y para todas las instituciones de la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL), entre ellas la Universidad Centroamericana (UCA), acercarse a experiencias de formación humana y espiritual es indispensable para completar una vida saludable.

En la UCA, a través del Centro de Pastoral Universitario (CPU), se ha trabajado por más de 20 años en actividades que brindan a los(as) estudiantes, docentes, personal administrativo y comunidad en general, la oportunidad de crecer de manera integral para el servicio de los demás.

Entre las iniciativas se encuentran los Talleres de Formación Humana y Espiritual y los proyectos de Voluntariado Social. Estos promueven y fortalecen la identidad ignaciana. De estos procesos se desprenden los Talleres de Formación, Eneagrama (estudio de la clasificación de las personalidades), de Autoestima y Motivación, de Control y Manejo del Estrés, de Inteligencia Emocional, de Perdón y Auto Perdón, entre otros.

“Mente sana, cuerpo sano”, expresó la Msc. Patricia Suarez, Coordinadora del área de Formación Humana-Espiritual del CPU, quien destaca lo importante que es para la UCA que los(as) estudiantes creen esa relación entre la salud física, emocional y espiritual.

“Desde los talleres tratamos que los integrantes del grupo que participa se empoderen, que tengan más motivaciones para vivir, que conozcan muy bien su proyecto de vida y aspiraciones para que tenga una buena vibra, que tiene que ver con la salubridad de la persona” Comentó Suarez.

Suarez ha sido testigo de cómo muchos(as) participantes de estos talleres han realizado cambios importantes en sus vidas. “Se les nota en su manera de ser y ver la vida y en la toma de decisiones. Son personas más felices y, por tanto, más sanas. Están viéndose a sí mismos y a los demás con otros ojos”.

María Belén Solís estudia Ingeniería en Calidad Ambiental y en marzo pasado participó en los uno talleres de formación. Ella considera que esa experiencia le ayudó mucho no solo a fortalecer su amor por el servicio si no a llevar una vida más relajada con un mayor control de sus emociones.

“Yo tenía una manera distinta de pensar antes del taller, ahora me preocupa que tanta gente esté desinteresada con respecto al cuido de su vida espiritual, porque considero que es fundamental educarse así mismo, te hace mejor persona, más consciente, más sana”, expresó Solís.

 

 

La ventaja de aprender a administrar el estrés laboral

Como resultado de una encuesta sobre condiciones de trabajo y la salud realizada en 2012 en América Central, se encontró que más del 10% de los encuestados reportó haberse sentido constantemente bajo estrés o tensión, tristes o deprimidos, o con pérdida de sueño debido a sus preocupaciones por las condiciones de trabajo.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), el estrés laboral es considerado una epidemia que puede llegar a causar diversos patrones de comportamiento como el abuso del alcohol o incremento del tabaquismo y está relacionado a una lista bastante grande de enfermedades psicosomáticas e incluso algunos tipos de cáncer.

Directamente en el ámbito laboral, el estrés en las personas produce la reducción de la motivación, el rendimiento laboral, el compromiso y responsabilidades. A sí mismo, causa cambios de ánimo, trastornos de sueño y alimenticios.

En este contexto, la Universidad Centroamericana (UCA) promueve a través del programa UCA Saludable, varias herramientas para administrar el estrés durante la jornada laboral y fuera de ella.

La MSc. Vera Amanda Solís, Coordinadora de este Programa, sostiene que el estrés no es algo que se elimina o se pueda estar al ciento por ciento sin el. La clave está en saber administrarlo para que no nos afecte. “La tendencia es que la demanda laboral siempre sea mayor, pero aprender a decir NO o no tener miedo en pedir ayuda y sobre todo saber administrar nuestra carga de trabajo, son estrategias que marcan la diferencia entre un trabajador con estrés y uno que lleva su trabajo con la mayor tranquilidad posible”.

Consejos sanos anti-estrés

Una encuesta de 2009 realizada en Argentina mostró que un 26.7% de los trabajadores reportó estrés mental debido a lo que ellos consideraron tener una excesiva carga de trabajo. En Brasil, un estudio que evaluó el ausentismo por accidentes y enfermedades ocupacionales, reveló que el 14% de los servicios de salud utilizados por año está relacionado con enfermedades mentales. Y una encuesta realizada en Chile en 2011 encontró que el 27.9% de los trabajadores y el 13,8% de los empleadores, respectivamente, reportaron estrés y depresión en sus empresas.

La Dra. Karen Bermúdez, responsable de Clínica Universitaria UCA, explicó que el estrés es una reacción fisiológica normal del ser humano. “Sin embargo, cuando hablamos de estrés laboral nos referimos a todos aquellos factores dentro del entorno laboral que provocan que el organismo reaccione de una manera inapropiada”.

Para Bermúdez, optar por estilos de vida saludables es la mejor manera de reducir el estrés laboral. Ella enumera una serie de recomendaciones que son útiles para manejar de manera apropiada las situaciones que pueden producir un cuadro de estrés en el trabajo.

Realizar pausas activas, practicar ejercicios de respiración, realizar caminatas, escuchar música relajante, mantener la mente entretenida con ejercicios mentales como sopas de letras o crucigramas, o bien leer diariamente.

El MSc. Erick Wheelock, Docente de la carrera de Ingeniería en Redes y Telecomunicaciones, comentó que practicar a menudo las pausas activas y participar en talleres sobre inteligencia emocional le ha funcionado para administrar el estrés en el trabajo.

“Mi estrategia en momento de mucho estrés es detener mi trabajo e ir a caminar por un momento, vaciar la mente para que nuevas ideas surjan y luego de 15 minutos regresar a mis labores con una sensación de renovación” compartió Wheelock.

 

 

UCA promueve pausas activas para reducir el sedentarismo

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De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 80% de la población adolescente a nivel mundial no realiza un nivel suficiente de actividad física. Además afirma que una de cada cuatro personas adultas es sedentaria, una situación de salud pública que amenaza a la población y que ha posicionado a la inactividad física como uno de los principales factores de riesgo de mortalidad en el mundo, provocando enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y la diabetes.

En este contexto, los Estados miembros de la OMS han puesto en marcha políticas para disminuir la inactividad física y reducirla en un 10% para el 2025.

Consiente de la situación y del alto impacto que la inactividad física produce en las personas la Universidad Centroamericana (UCA), a través del Programa UCA Saludable, promueve pausas activas como parte de la rutina diaria de sus colaboradores y estudiantes.

Estas pausas consisten en una serie de ejercicios de estiramiento y relajación que son posibles realizar en un período de entre 5 y 15 minutos desde la oficina o el salón de clases. Estos ayudan a oxigenar el cerebro, romper la rutina del trabajo y a reactivar la energía.

Pausas que salvan vidas

La Dra. Karen Bermúdez, encargada de la clínica universitaria de la UCA, destaca que a largo plazo las afectaciones que una persona puede tener al no realizar actividad física son peligrosas. Afirma que pasar tiempos prolongados en una misma posición aumenta el riesgo de padecer algún cuadro de estrés, fatiga, problemas intestinales, dolor de espalda, entre otros.

“Nos puede producir insuficiencias venosas, trastornos en la columna, problemas en la vista, síndrome de túnel del carpo (daño muscular en las manos y dedos), eso por mencionar algunos”, explica.

Para Bermúdez, lo recomendable es realizar estos ejercicios en periodos de tres horas durante 15 minutos. “El beneficio es que le permite al cuerpo dar un tiempo de descanso. A diferencia de una pausa donde no se realiza ningún ejercicio con estos la mente se relaja y ayuda a pensar mejor”, dice.

Practicar estos ejercicios permite que las células se activen y proporcionen no solamente bienestar físico, sino también emocional, de manera que la relación con el trabajo y demás colegas podría mejorar.

Otros beneficios que se logran al practicar pausas activas es el fortalecimiento de la relación con los compañeros de trabajo por tratarse de ejercicios grupales y de actividades extraordinarias y recreativas. Por otro lado, previene lesiones físicas y mentales, relaja los miembros corporales más exigidos en el trabajo, genera conciencia de la salud física y mental entre colaboradores y jefes y previene afecciones físicas y mentales por exceso de exposición a la pantalla, o en general, por excesiva ejecución de una misma labor.

Para la UCA lograr que las pausas activas se conviertan en una rutina diaria entre sus estudiantes, docentes y colaboradores administrativos es un reto que se toma muy en serio. Desde el Programa UCA Saludable se ha logrado la apertura de cursos de yoga, aeróbicos, senderos en el campus para caminar o correr, entre otras actividades orientadas a mejorar la calidad de vida de la familia UCA.

 

 

Conviene desarrollar pronto la inteligencia emocional

La inteligencia emocional es el talento básico para vivir feliz y triunfar, tanto así que investigaciones al respecto concluyen que el éxito depende tan sólo en un 20% del cociente intelectual, siendo las habilidades emocionales las que hacen la diferencia.

Uno de estos investigadores es el Doctor Daniel Goleman, psicólogo egresado de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, quien además fue periodista de la sección científica de The New York Times y su libro "La inteligencia emocional", lleva vendidos más de 4 millones de ejemplares en 29 idiomas.

Su investigación presenta los resultados de su trabajo con 500 empresas de distintos países y que le han llevado a la conclusión que en el mundo laboral el éxito lo logran aquellas personas con una capacidad de equilibrar sus emociones y, por supuesto, sus reacciones ante las crisis, el estrés y las distintas situaciones que se presentan en su entorno.

“Estoy convencido de que las habilidades emocionales son prioritarias dentro del conjunto de las aptitudes necesarias para la vida (incluso más que la razón) y que son los talentos en este poco explorado territorio de la mente los que nos ayudan no sólo a proteger la salud y el bienestar psíquico, sino también a tener éxito en la vida laboral”, destacó Goleman en una entrevista publicada en un diario de Buenos Aires, Argentina.

Vida saludable

Para la Universidad Centroamericana (UCA), el desarrollo de la capacidad para fortalecer la inteligencia emocional es una práctica que se ha venido trabajando desde el Programa UCA Saludable, con acciones concretas como la participación de sus colaboradores en talleres de respiración, administración del estrés, yoga e incluso ejercicios espirituales, encaminados a desarrollar y potencializar las habilidades que como ser humano nos pueden hacer destacar tanto en el ámbito laborar como familiar.

De acuerdo con la docente de la carrera de Psicología en la UCA, María Chavarría, “la inteligencia emocional aporta a una vida saludable desde el momento en que logramos controlar nuestras emociones y orientamos nuestra vida y pensamientos a objetivos definidos”.

Estas capacidades pueden ser desarrolladas desde cualquier etapa de la vida, tal como lo asegura la MSc. María Auxiliadora Alfaro, Responsable del Centro de Desarrollo Psicosocial P. Ignacio Martín Baró de la UCA.

Particularmente para la niñez, la Msc. Alfaro sugiere diez estrategias para educarles en inteligencia emocional, entre las cuales destaca el autocontrol, evitar conflictos, jugar para encontrar soluciones y aprender a generar pensamientos positivos.

En el otro extremo, desarrollar la inteligencia emocional en el mercado laboral no es una opción, sino una necesidad. De acuerdo con el Fondo Económico Mundial , en menos de cinco años la inteligencia emocional se convertirá en la competencia más demandada por las empresas.

Colleman asegura que “los profesionales son contratados por su inteligencia intelectual, sin embargo, son despedidos por la falta de inteligencia emocional”.

Una realidad que es respaldada por la psicóloga Maryeni Sánchez, Coordinadora de la Oficina Bolsa de Trabajo (OBT) de la UCA, cuya labor la acerca con el grupo de exalumnos y con un grupo de empresarios en distintos rubros a nivel nacional.

Para Sánchez, hoy más que nunca, la inteligencia emocional permitirá a los nuevos profesionales a destacarse en un grupo altamente competitivo. “El conocerse uno mismo permite descubrir tus oportunidades de mejoras y este es el primer paso para desarrollar la inteligencia emocional”.

 

 

UCA, una universidad saludable

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Desde el año 2013 la Universidad Centroamericana (UCA) pertenece a la Red Iberoamericana de Universidades Promotoras de la Salud (RIUPS), que agrupa a universidades españolas y latinoamericanas y desarrolla el Congreso Iberoamericano de Universidades Promotoras de la Salud, actividad que este año tuvo la participación del Programa UCA Saludable.

Este Congreso, llevado a cabo en la Universidad de Alicante, España, del 27 al 30 de junio se desarrolla cada dos años con el objetivo de vincular a las universidades con el ambiente internacional, en lo relacionado al desarrollo de proyectos, investigación y capacitación. Así como el explorar la participación en asociaciones, alianzas y redes internacionales donde se fomente la salud de los universitarios.

El Congreso ha sido una oportunidad de presentar en un espacio internacional, como la UCA ha venido realizando prácticas saludables para toda su comunidad e incorporándolas en políticas institucionales, actividades lúdicas para la comunidad universitaria y su apropiación a través de clases optativas.

“Desde la creación del Programa UCA Saludable en 2012, se ha logrado su inclusión en el currículo del pregrado a través de la asignatura Herramientas para una Vida Saludable, además, se ha incorporado en la ruta de formación docente el Taller de Vida Saludable que se imparte a todos los(as) profesores(as) tanto horarios como de planta” destacó la MSc. Vera Amanda Solís, Secretaria General de la UCA y Coordinadora de UCA Saludable.

Además, se logró la aprobación en 2012 de una Política, Normativa y Lineamientos para la Protección de los No Fumadores, cumpliendo con la Ley para el Control del Tabaco (Ley 727).

La UCA se ha convertido en un referente nacional y regional, con un entorno saludable, una comunidad sensibilizada y capacitada para prevenir factores de riesgo y una cultura integral de autocuido.

En este sentido, UCA Saludable ha centrado esfuerzos en capacitar a los gerentes de las cafeterías para que incluyan en sus menús opciones saludables de alimentación, un objetivo que se ha venido logrando poco a poco pero será con la construcción de un food court en el campus cuando se logré un mayor impacto en este sentido”.

“La meta será lograr que se pueda brindar una oferta de alimentos más sanos, regulados mediante políticas de alimentación que están en el proceso de ser oficializadas”, comentó Solís.