Modelo Educativo

El Modelo Educativo de la UCA propone la formación de personas éticas, competentes, conscientes y comprometidas con el desarrollo socioeconómico y cultural del país; formando y creando comunidades de aprendizaje; generando y compartiendo la producción investigativa y desarrollando acciones de proyección social en alianza con los diversos sectores de la sociedad. Dicho Modelo está inspirado en la Espiritualidad y Pedagogía Ignaciana y en las características educativas de la Compañía de Jesús.

La UCA promueve una docencia que centra su atención en los procesos de aprendizaje y convierte a los estudiantes en sujetos activos de su propio proceso educativo. Privilegia espacios de experiencia, reflexión y evaluación sistemática, con una sólida formación humanística. Implementa metodologías activas, desde un enfoque de aprendizaje socioconstructivista y propicia la aplicación de conocimientos en la solución de problemas.

El currículo de la UCA está orientado al desarrollo de competencias y valores que dan a los estudiantes identidad como personas y como seres sociales comprometidos con el logro de una sociedad más justa y humana. Cuenta con académicos competentes profesional y pedagógicamente.

Potencia la formación sistemática de los/as profesores/as y el desarrollo de la carrera académica. Asimismo, propicia una constante renovación curricular para responder a las grandes demandas de formación humana y profesional de la sociedad desde una perspectiva interdisciplinaria.

La investigación científica es asumida como una función universitaria ineludible. Es definida como un proceso de búsqueda y generación de conocimientos, que permite a académicos y estudiantes analizar, criticar, interpretar, innovar y proponer alternativas de solución a los problemas de diferentes índoles. Es considerada como estrategia para el desarrollo del auténtico talante y talento universitario y por este carácter formativo-integrador, es copartícipe e inhe-rente a la docencia, a la innovación y a la proyección social.