Inicia Asamblea Mundial de Instituciones Jesuitas de Educación Superior

&nbsp09 de julio, 2018

El Rey ha exhortado a la Universidad a ser «referente ético e intelectual, faro y guía para la sociedad», frente a desafíos como «la desigualdad, la violencia, las vulneraciones de los derechos humanos o el deterioro medioambiental». Felipe VI ha presidido en la Universidad de Deusto la ceremonia de apertura de la Asamblea Mundial de Instituciones Jesuitas de Educación Superior, acompañado por el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque; el lehendakari, Iñigo Urkullu; el Padre General de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa, y el rector de la propia Universidad de Deusto, José María Guibert.

El Rey ha iniciado su intervención con un elogio de Bilbao como ciudad «siempre cosmopolita y dinámica» y «verdadero modelo de transformación socioeconómica y cultural». También ha expresado su admiración por la Universidad que le acogía, «que se sabe prestigiosa y sabe pulir su excelencia con el paso inexorable del tiempo», y ha recordado sus tiempos de estudiante en la Universidad, también jesuita, de Georgetown: «Lo viví como una experiencia personal, total e integral que dejó profunda huella en mí», evocó. En ese sentido, ha argumentado que los valores educativos de la Compañía de Jesús «son hoy más necesarios que nunca» y ha animado a los más de doscientos centros de enseñanza superior que la orden tiene en el mundo a «seguir aportando líderes de mirada abierta y visión amplia y omnicomprensiva», ya que «la formación es la palanca más valiosa para la transformación positiva de nuestro mundo».

El lehendakari, por su parte, ha expuesto algunas directrices de la actividad del Gobierno vasco que están conectadas con los ejes de la asamblea, como el compromiso con el desarrollo sostenible, la «construcción de una sociedad más cohesionada y justa» o la «cultura de paz». Iñigo Urkullu ha concluido su intervención con una máxima del pensamiento ignaciano: «El amor se ha de poner más en las obras que en las palabras».

«Tenemos una oportunidad de empezar a hacer el futuro», había planteado el Padre General de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa, en el arranque del acto, celebrado en el Paraninfo de la Universidad. El líder de la orden jesuita ha abogado por dar «un paso de gigante» en «el servicio que la Compañía de Jesús puede dar a la Iglesia y el mundo a través de las instituciones universitarias». Para ello, ha apuntado, hay que «unir en un mismo horizonte e ideal el inmenso trabajo que ya se hace», en referencia a la constitución de la nueva Asociación Internacional de Universidades Jesuitas, que se llevará a cabo el miércoles.

La inauguración de la asamblea, en la que participan tres centenares de rectores y dirigentes de centros superiores de todo el mundo, ha comenzado con un breve discurso del rector de Deusto, José María Guibert, que ha recordado una carta que los primeros jesuitas dirigieron al monarca Felipe II en 1556, en la que afirmaban que «todo el bienestar de la Cristiandad y de todo el mundo depende de la educación de los jóvenes». Hoy, ha concluido, el objetivo de las instituciones educativas de la Compañía consiste en «promover la sanación y la reconciliación en nuestras comunidades locales y regionales» a través de las universidades, con «valores específicos» como la fe, la justicia, la inculturación o el diálogo.

Retos educativos

Hasta el jueves, el campus bilbaíno acoge la Asamblea Mundial de las Universidades Jesuitas, que se celebra cada cinco años y donde más de 300 rectores y directores de 220 instituciones académicas de todo el planeta analizarán los retos educativos que deben abordar para diseñar una estrategia común de futuro.

La mayoría de los asistentes a la cumbre ya participaron ayer en la misa de bienvenida celebrada en la capilla gótica del complejo bilbaíno, y también en una cena en el museo Guggenheim. Pero hoy, tras los actos oficiales, será cuando todos se metan a fondo en analizar el actual estado de la educación jesuita, que cuenta con «la mayor red global de universidades, presente en 54 países y con 800.00 estudiantes y cinco millones de antiguos alumnos». Una trascendencia que no pasa desapercibida para el rector de Deusto, José María Guibert, que ya en una entrevista a este diario publicada ayer adelantaba que el verdadero reto de su comunidad es «formar personas en valores para que sean líderes políticos» capaces de forzar un cambio positivo en la sociedad, que es precisamente el lema de esta edición: 'Transformando juntos nuestro mundo'.

«Justicia ambiental»

El propio cardenal Ravasi se ha encargado de abrir hoy el ciclo de ponencias y de lanzar las directrices de las seis líneas temáticas sobre las que girará el encuentro. En ese sentido, además de reforzar su formación en el liderazgo «cívico y político» –las universidades jesuitas de Georgetown, Loyola Chicago, San Francisco, Ateneo de Manila o Sofía de México figuran entre las más prestigiosas del mundo–, ha indicido en la necesidad de abordar los desafíos necesarios para avanzar hacia una «justicia ambiental y económica, la educación de los marginados o el diálogo entre las distintas religiones».

Mañana incidirán en estas cuestiones líderes de opinión de primer nivel como el politólogo indio Pankaj Mishra, considerado uno de los «100 pensadores globales» del planeta. Y expertos de la talla de Gaël Giraud, científico y miembro de la Escuela de Economía de París. Aunque quizá el momento más trascendental de la asamblea tenga lugar el miércoles ya que, además de que intervendrá el padre general de la Compañía de Jesús, en la basílica de Loyola se fundará oficialmente la asociación mundial de universidades jesuitas. En la jornada del jueves se presentarán proyectos concretos de las universidades y se debatirán las recomendaciones de cara al futuro antes de clausurar la cita mundial a las ocho de la tarde.

Tomada de El correo.com: https://www.elcorreo.com/sociedad/padre-general-jesuitas-20180709114234-nt.html