Productores piden fomentar agroecología en el país

 26 febrero, 2018

El riesgo de cruce y contaminación genética provocado por los cultivos transgénicos afectaría el derecho a sembrar sus propias variedades a unas 200 mil familias campesinas que cultivan maíz y frijoles en el país. La afirmación forma parte del pronunciamiento compartido durante el “Foro nacional: Transgénicos un riesgo para la agricultura en Nicaragua”, realizado en la Universidad Centroamericana (UCA).

En este espacio, promovido desde el Instituto de Investigación y Desarrollo (Nitlapan-UCA) en conjunto con la Alianza Semillas de Identidad y la Coordinadora de Mujeres Rurales, participaron 250 productores y productoras de Nicaragua, quienes tuvieron la oportunidad de expresar a los presentes los riesgos que representa el cultivo de transgénicos para la seguridad alimentaria.

Los cultivos transgénicos son variedades cultivadas obtenidas cruzando en laboratorio plantas con genes de bacterias y virus sin respetar las barreras reproductivas naturales, indicó el Dr. Andreu Pol, asesor del Programa Campesino a Campesino (PCaC-Unag), quien detalló como algunos de los principales riesgos del uso de semillas transgénicas, la contaminación, menor productividad, daños a la salud, violación a los derechos campesinos y humanos, entre otros.

“Es necesario destacar la gran importancia no solo producir grano, sino semilla de calidad, para garantizar la continuidad de nuestras semillas criollas”, indicó Mario Nayra, investigador de Nitlapan-UCA, quien compartió una experiencia de resiliencia territorial al cambio climático con prácticas agroecológicas en El Tuma, La Dalia.

En el país más de 35 mil familias campesinas del país se dedican a producir alimentos con semillas criollas y en al menos 12 departamentos organizan 416 bancos comunitarios de estas semillas.

Durante la actividad, María Teresa Fernández Ampié, presidenta de la Cooperativa de Mujeres Rurales (CMR) tuvo la oportunidad de expresar la necesidad de reflexionar sobre la situación en que se encuentran las mujeres campesinas, quienes a pesar de contar con prácticas agroecológicas, encuentran muchas dificultades para tener acceso a la tierra.