Sin abuelas no hay migración

16 de diciembre, 2017

Una nueva perspectiva sobre el fenómeno de la migración es propuesto por la Dra. Kristhin Elizabeh Yarris, en su libro “Solidaridad y sacrifico: Abuelas y el cuido de familias transnacionales”, presentado en la Universidad Centroamericana (UCA) a través del Servicio Jesuita para Migrantes.

La Dra. Yarris es miembro del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad de Oregón y su investigación fue desarrollada en Nicaragua con apoyo de la UCA.

En la publicación se aborda la migración desde el punto de vista de la psicología y antropología, analizando las afectaciones sentimentales de las familias, especialmente de las madres, abuelas e hijos, que atraviesan la separación por limitaciones económicas.

Con mi libro quiero que el Estado deje de ver la migración como un número en los informes anuales de ingresos al país, debemos comprender que detrás de ese número hay familias, abuelas que toman responsabilidades y sufren sentimentalmente”, destacó la Dra. Yarris durante su presentación.

Desde la perspectiva psicológica, la Dra. Yarris establece en su publicación que en Nicaragua, y en la mayor parte de Centroamérica, son las abuelas las que asumen el roll de mamá al momento de que la hija emigra, no obstante ellas (abuelas) están propensas a cuadros de depresión o ansiedad.

Las abuelas también toman responsabilidad sobre los ingresos económicos una vez y se efectúan las remesas, las que en su mayoría solo alcanzan para solventar en alguna medida los gastos de salud, educación y alimentación, concluye en su investigación la Dra Yarris.

El P. José Alberto Idiáquez S.J., Rector de la UCA, quien fue comentarista del libro durante su presentación, coincide con los planteamientos de la escritora.

Es importante destacar que a veces sin abuelas la migración no se lleva a cabo. Este libro significa para nosotros un gran aporte pues es novedoso y humanista, en el se habla de una realidad social de la cual casi nadie quiere hablar” expresó el Rector.

La Dra. Yarris estuvo en Nicaragua trabajando en su estudio desde 2004 hasta 2009, varios de los casos descritos en la publicación son realidades nicaragüenses, de las cuales, algunas de las investigadas se encuentran sometidas a maltrato y presión por parte de familiares.