Del cole a la UCA

Ashley López es una estudiante de la carrera de Arquitectura, procedente del colegio Bautista (Managua). Ella ingresó recientemente a la Universidad y al igual que muchos estudiantes de nuevo ingreso, sentía el temor de entrar a algo que le era totalmente desconocido.

“Sólo de pensar de cómo sería mi primer día de clases, me ponía muy nerviosa. Tenía la idea que iba a un lugar donde no conocía a nadie. No sabía qué iba hacer, ni quiénes iban a ser mis compañeros y docentes. También me atemorizaba el hecho de pensar que los profesores eran muy exigentes”, recuerda Ashley.

Pero su experiencia al final fue diferente. “En mi primer día, el nervio duró del trayecto del parqueo al salón de clases. Cambió totalmente mi percepción al ver que todas las personas son respetuosas y amables. Recuerdo que los profesores realizaron dinámicas de integración que ayudaron a que todos rompiéramos el hielo y conversáramos entre sí. Y luego me encontré con amigos que habían salido uno o dos años antes que yo del colegio y eso me dio mucha seguridad”, cuenta Ashley.

La MSc. María Auxiliadora Alfaro, Coordinadora del Centro de Desarrollo Psicosocial “Ignacio Martín – Baró, S.J.”, afirma que el temor y los nervios que sienten las y los estudiantes es algo normal del proceso de migración del colegio a la universidad.

“Los temores más grandes a los que se enfrentan los estudiantes durante este proceso es no ser aceptados por sus compañeros, no estar convencidos de haber tomado la decisión correcta para su futuro y no cumplir con las demandas de la carrera ni con las expectativas que tiene su familia sobre su rendimiento en la universidad”, afirma la experta.

Tal es el caso del joven Marlon Honey, quien procede del Colegio Salesiano San Juan Bosco, Granada. “Mi principal temor al ingresar a la universidad era no poder adaptarme a las clases y quedar aislado de los demás estudiantes. Pero no fue así. Los profesores y el ambiente de la UCA me ayudaron a socializar rápido y hacer grupo de amigos”.

Alfaro explica que durante el proceso de migración del colegio a la universidad, la familia, al igual que las y los amigos, docentes y la misma universidad, juegan un rol muy importante para la adaptación del estudiante.

La UCA está consciente de su papel. Por ello cuenta con un Programa de Acompañamiento y Seguimiento a Nuevo Ingreso. El MSc. Byron Delgado, Director de Pregrado de la UCA, comparte que a través de este programa la Universidad acompaña al estudiante en sus primeros pasos hacia la dinámica propia de la educación superior, “lo que significa hacer un cambio de cultura, nuevas líneas de conocimiento y sociabilidad entre los bachilleres”.

El programa que implementa la Universidad implica la asignación de profesores guías, quienes implementan estrategias de coaching educativo; estudiantes monitores, los cuales apoyan a través del coaprendizaje entre pares; y capacitaciones para la supervivencia universitaria que implica talleres de lectura comprensiva, escritura, gestión de información, manejo de emociones, etc.

El MSc. Delgado explica que dentro del programa también se integra el trabajo que realiza cada Dirección y Coordinación de Carrera, las cuales brindan acompañamiento al primer ingreso con la lógica de la retención. Así mismo, el Proyecto Curricular de la UCA y cada uno de los diseños de las carreras, propician la adquisición y la afinación progresiva de las competencias, lo cual sirve como sustento para la aclimatación del nuevo educando a la Universidad.

Parte de la estrategia de integración de los estudiantes de nuevo ingreso a la universidad contempla la apertura de los espacios de vida estudiantil, donde las y los estudiantes pueden completar su formación profesional con el desarrollo de su talento deporte, danza, música, canto lírico, clases de guitarra, teatro, creación litería o participar en los proyectos del Voluntariado Social que implementa la UCA.

Regresar al menú principal