“Los jóvenes deben valorar su trabajo”

08 de julio del 2014

Para Alma Reyes Perales, Coordinadora de los Proyectos de Aplicación Profesional del Departamento de Estudios Socioculturales de la Universidad Jesuita de Guadalajara, ITESO, las y los estudiantes universitarios deben ser los primeros en preocuparse por su trabajo por encima de los intereses de sus jefes y profesores. “El joven debe reconocer qué fortalezas ha desarrollado, y partir de ellas, estimar su trabajo”.

Reyes Perales participará este jueves en el Seminario Internacional de Comunicación “Desafíos de la innovación académica y profesional”, con la conferencia “Inmersión laboral: Un proceso que comienza desde el primer año de la carrera (casos de éxito)”.

Al hablar sobre los beneficios de las pasantías universitarias, menciona términos como “red de contactos”, “oportunidad privilegiada” y “desarrollo de competencias”. Seguramente, utilizará estos términos en el Seminario, a realizarse en el Aula Magna con la participación de estudiantes de Comunicación Social deseosos de aplicar su talento y conocimientos académicos en el campo laboral.

En Nicaragua, por lo general, el estudiante de Comunicación Social culmina su carrera entre los 19 y 21 años. Luego de esto, su inmersión al campo laboral es inevitable. En este sentido, ¿qué ventajas y desventajas pueden presentar esta juventud?

En México ocurre una situación muy parecida, pues los estudiantes terminan su carrera por lo general a los 23 años. Una de las ventajas de esta juventud es que permite renovar un poco el sistema de trabajo. La inquietud y el dinamismo de los jóvenes hacen mucho bien al entorno laboral. Sin embargo, una de las desventajas es que los jóvenes pueden presentar mucha inexperiencia. En muchos casos, los jóvenes empiezan a trabajar sin haber vivido antes una situación laboral previa que les sirva de ayuda para acoplarse a su vida como profesionales. Es aquí donde las pasantías universitarias encuentran su importancia.

¿De qué manera las pasantías ayudan en la formación de los estudiantes?

De muchas maneras. La principal tiene que ver con construir una red de contactos. Cuando uno se va familiarizando con el campo laboral, también va conociendo a otras personas relacionadas con su área de trabajo de quienes puede aprender mucho. Otra cosa muy importante es que, mediante las pasantías, los jóvenes desarrollan su responsabilidad y su interés por el trabajo. Fortalecen aspectos como ser cumplidos, puntuales y entregar sus trabajos a tiempo. Se trata de una oportunidad de oro.

¿Qué funciones podría desempeñar un estudiante de Comunicación Social –todavía en formación académica– en el campo laboral?

Al apenas estar en un proceso de formación universitaria, el estudiante no puede desempeñar tareas más de acuerdo con los profesionales. Esto no quiere decir que su trabajo no sea valorado. Puede contribuir, por ejemplo, si trabaja en un medio escrito, en la corrección de textos o con colaboraciones fotográficas. También de asistente técnico en una radio. El estudiante estará fogueándose y tratará de demostrar su talento. En cada una de estas actividades siempre estará en compañía de alguien con mayor experiencia, y es aquí donde vuelve a ocurrir eso de la construcción de una red de contactos.

¿Cuál debería ser el papel de la universidad y los profesores al acompañar las pasantías de sus estudiantes?

La universidad debe desempeñar un papel importante de corresponsable. Digo corresponsable porque de ella depende una restructuración curricular en el que se tome en cuenta el desarrollo de conocimientos y competencias. También los profesores deben acompañar este proceso. Están los profesionales activos, que participan de manera parcial en la docencia; están los especializados en las temáticas socioculturales, quienes conocen el entorno de la formación y educación; están los de carácter técnico, quienes enseñan aspectos más relacionados con el ejercicio en el campo laboral. Todo ellos representan un espacio con el que deben contar los estudiantes.

En Nicaragua no existe una ley que defienda los derechos de los pasantes. En medio de este contexto, ¿cuál sería la forma idónea para evitar el abuso laboral en los pasantes?

En México la situación no es muy diferente. Los jóvenes están propensos a abusos de este tipo por la misma inexperiencia. La mejor forma de evitarlos es legitimando el trabajo. Con esto quiero decir que los jóvenes deben ser los primeros en valorar su trabajo. Uno debe conocer qué fortalezas ha desarrollado, y a partir de ellas, ver si se está siendo reconocido justamente. Uno debe estar seguro de sus capacidades y ser él mismo quien valore si debo seguir o no en determinado trabajo.

¿Cómo evitar que el pasante pierda el interés por su formación académica al prestar mayor atención al campo laboral?

Suele ocurrir este desinterés porque quizá el trabajo resulte más entretenido y demandante, aparte de que posiblemente se esté recibiendo una remuneración económica. Pero el joven debe preocuparse también en sus estudios, porque si tú ganas en formación, van a crecer tus competencias y capacidades. No debe descuidarse que la universidad es ese espacio donde se asesora tu pasión por el trabajo, se trata de una oportunidad privilegiada.

Las pasantías, desde luego, no pueden ser eternas. ¿De qué manera el pasante reconoce que ha llegado el momento de buscar otros horizontes laborales?

Lo vas reconociendo conforme te agregan más responsabilidades. Por ejemplo, si en un medio escrito te piden que ayudes primeramente en la corrección de textos y tienes un buen desempeño, lo más seguro que es que luego, en unos meses, te asignen redactar reportajes y artículos periodísticos. El pasante también puede reconocer su crecimiento en los comentarios de sus jefes y demás compañeros de trabajo. Sin embargo, en el caso de que tu entorno profesional no diga nada sobre tu buen desempeño, es probable que estés en un lugar que no te valoran lo suficiente. En ese caso, lo mejor es que cada quien valore su trabajo y busque un sitio donde no se presente eso.

Quién es Alma Gloria Perales

Coordinadora de los Proyectos de Aplicación Profesional (PAP) del Departamento de Estudios Socioculturales. Universidad Jesuita de Guadalajara, ITESO

Maestra en Comunicación con especialidad en la Difusión de la Ciencia y la Cultura por el ITESO. Licenciada en Literatura Latinoamericana por la Universidad Iberoamericana, Cd. de México. Inició su actividad profesional en 1982 como guionista y productora de radio y televisión. En 1985 ingresó al campo profesional de la Publicidad desempeñándose como redactora y directora creativa hasta 1997.

En 1991 ingresó al ITESO como profesora y coordinadora docente del área de Publicidad. De 1998 a 2002 fue productora Ejecutiva de la Unidad de Producción Audiovisual y Multimedia en ITESO. Desde 1998 a la fecha ha sido docente en el Departamento de Estudios Socioculturales, actualmente es profesora de tiempo fijo en el ITESO. De febrero del 2007 a 2011 fue coordinadora de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación del ITESO. Desde el 2009 es miembro del Comité coordinador del Consejo Nacional para la Enseñanza e Investigación de las Ciencias de la Comunicación (CONEICC).

Desde 2007 ha concentrado su actividad como docente principalmente en el acompañamiento y la preparación de los futuros egresados ante su inminente inserción al campo profesional. De 2011 a la fecha es la coordinadora de los Proyectos de Aplicación Profesional (PAP) del Departamento de Estudios Socioculturales del ITESO y coordinadora de la Unidad Académica Gestión Estratégica e Intervención.