Mujeres más vulnerables ante desastres y cambio climático

Las mujeres rurales son quienes experimentan más de cerca las consecuencias de los desastres naturales. Esta es una de las conclusiones a las que llegó la investigación realizada por el Instituto de Investigación y Desarrollo (Nitlapan) de la Universidad Centroamericana (UCA) en dos zonas del Corredor Seco de Nicaragua.

La investigación fue realizada en comunidades de Ciudad Darío en el marco del proyecto que la UCA desarrolló con la Cooperación Suiza para el Desarrollo y con esta se buscaba tener un acercamiento a las implicaciones de género en la Reducción de Riesgo de Desastres y Adaptación al Cambio Climático para contribuir a reducir las brechas de género en estas regiones.

Para la especialista Silvia Martínez, investigadora de Nitlapan, en estas zonas del país hay una brecha en términos de acceso a la información y esto determina qué las mujeres pueden o no responder ante los desastres. Algunas desconocen dónde tienen que acudir y qué deben hacer.

“En muchos de los casos los hombres deben emigrar después de estas situaciones y las mujeres y niños quedan vulnerables a enfermedades, hambruna y otros peligros”, explica.

De acuerdo a la especialista estas situaciones adversas ponen a las mujeres ante dos escenarios, o se empoderan para sacar a sus familias adelante o se desarrolla una situación de mayor vulnerabilidad que puede llevarlas al aislamiento y la exclusión por no tener apoyo para tomar decisiones.

Actualmente la mayor participación de las mujeres en estas zonas está en la escuela y en las iglesias.

Martínez considera que el estudio evidencia la necesidad de incluir más a las mujeres en estos procesos de capacitación y llegar hasta las estructuras donde estas se desarrollan para que las comunidades estén preparadas de forma más integral ante los desastres y la adaptación al cambio climático.