Adultos mayores en situación de riesgo

En mayo de 2010 la Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó la Ley 72, Ley del Adulto Mayor, la cual restituye los derechos de un trato humanitario, respetuoso y digno a los (as) adultos (as) mayores por parte del Estado, el sector privado y la sociedad con el fin de resguardar la integridad física, moral y psíquica de las personas de la tercera edad.

A pesar de esto un diagnóstico realizado por la Msc. Dalila Rugama, investigadora y docente adjunta de la Universidad Centroamericana (UCA) demostró que en ciertos lugares de Nicaragua, especialmente en San Rafael del Sur, Managua, los(as) adultos mayores se encuentran en una situación de vulnerabilidad tanto social como económica.

La mayor parte de personas que pertenece a este grupo social no se sienten valoradas por los miembros de su familia o su comunidad, esto se debe a que socialmente no se le ha considerado como personas que pueden producir ingresos a sus familias.

En la etapa de entrevistas, adultos mayores indicaron el poco apoyo que reciben tanto por parte de la familia como la ayuda insuficiente del Estado para cumplir con sus necesidades básicas.

Otro de los grandes problemas encontrados durante este diagnóstico es la gran diferencia porcentual de las personas de la tercera edad que reciben pensión, los datos revelaron que un 21.50% de la población mayor en San Rafael del Sur tiene una pensión ordinaria, un 12.50% pensión reducida y 66% no recibe.

Ante esta dificultad la Unión Nacional de Adultos Mayores (UNAM), se ha dispuesto a trabajar como facilitadores y gestores de las adultos mayores que reciben o deberían recibir este beneficio, no obstante el apoyo que estas instituciones pueden brindar es mínimo.

Estos datos revelados por medio de la investigación fueron tomados como punto de partida para la Msc. Rugama quien ha estado desarrollando una propuesta de intervención para la inserción social de los(as) adultos mayores en el municipio de San Rafael del Sur, esta propuesta reúne los esfuerzos y voluntades de la academia para lograr capacitar a la sociedad.

“Al iniciar este trabajo no pensé encontrarme tantos testimonios de vivencias desafortunadas pero esto es una luz para nosotros quienes podemos trabajar en cuestión de visibilizar este problema social con un enfoque humanitario y deconstruir la cultura de abandono que venimos arrastrando como nicaragüenses”, comentó Rugama.

En su investigación, se reúne parte del diagnóstico, además su propuesta de acción en la que involucra a diversos actores sociales, entre ellos Estado, familia, academia, sector salud y otros, con el fin de sensibilizar el entorno de estas personas, promover el auto cuido, hacer valer los derechos de la ley 720, garantizar la inserción laboral y óptimas condiciones emocionales y físicas.