UCA promueve pausas activas para reducir el sedentarismo

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De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 80% de la población adolescente a nivel mundial no realiza un nivel suficiente de actividad física. Además afirma que una de cada cuatro personas adultas es sedentaria, una situación de salud pública que amenaza a la población y que ha posicionado a la inactividad física como uno de los principales factores de riesgo de mortalidad en el mundo, provocando enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y la diabetes.

En este contexto, los Estados miembros de la OMS han puesto en marcha políticas para disminuir la inactividad física y reducirla en un 10% para el 2025.

Consiente de la situación y del alto impacto que la inactividad física produce en las personas la Universidad Centroamericana (UCA), a través del Programa UCA Saludable, promueve pausas activas como parte de la rutina diaria de sus colaboradores y estudiantes.

Estas pausas consisten en una serie de ejercicios de estiramiento y relajación que son posibles realizar en un período de entre 5 y 15 minutos desde la oficina o el salón de clases. Estos ayudan a oxigenar el cerebro, romper la rutina del trabajo y a reactivar la energía.

Pausas que salvan vidas

La Dra. Karen Bermúdez, encargada de la clínica universitaria de la UCA, destaca que a largo plazo las afectaciones que una persona puede tener al no realizar actividad física son peligrosas. Afirma que pasar tiempos prolongados en una misma posición aumenta el riesgo de padecer algún cuadro de estrés, fatiga, problemas intestinales, dolor de espalda, entre otros.

“Nos puede producir insuficiencias venosas, trastornos en la columna, problemas en la vista, síndrome de túnel del carpo (daño muscular en las manos y dedos), eso por mencionar algunos”, explica.

Para Bermúdez, lo recomendable es realizar estos ejercicios en periodos de tres horas durante 15 minutos. “El beneficio es que le permite al cuerpo dar un tiempo de descanso. A diferencia de una pausa donde no se realiza ningún ejercicio con estos la mente se relaja y ayuda a pensar mejor”, dice.

Practicar estos ejercicios permite que las células se activen y proporcionen no solamente bienestar físico, sino también emocional, de manera que la relación con el trabajo y demás colegas podría mejorar.

Otros beneficios que se logran al practicar pausas activas es el fortalecimiento de la relación con los compañeros de trabajo por tratarse de ejercicios grupales y de actividades extraordinarias y recreativas. Por otro lado, previene lesiones físicas y mentales, relaja los miembros corporales más exigidos en el trabajo, genera conciencia de la salud física y mental entre colaboradores y jefes y previene afecciones físicas y mentales por exceso de exposición a la pantalla, o en general, por excesiva ejecución de una misma labor.

Para la UCA lograr que las pausas activas se conviertan en una rutina diaria entre sus estudiantes, docentes y colaboradores administrativos es un reto que se toma muy en serio. Desde el Programa UCA Saludable se ha logrado la apertura de cursos de yoga, aeróbicos, senderos en el campus para caminar o correr, entre otras actividades orientadas a mejorar la calidad de vida de la familia UCA.