Una semana para vivir por los demás

Un grupo de jóvenes estudiantes de la Universidad Centroamericana (UCA) decidió vivir durante la Semana Santa 2017 una experiencia diferente, un momento para compartir con los más necesitados y conocer otras realidades que viven más familias, mientras que la gran mayoría de sus amigos aprovechó las vacaciones para descansar en casa o visitar la playa.

Visiteo casa a casa, celebraciones litúrgicas, actividades con niños y niñas, jóvenes, adultos y ancianos en las comunidades de San Nicolás ubicada en el departamento de Estelí y las comunidades de Los Cedros, en Carretera Vieja a León, fueron algunas de las actividades que este grupo de jóvenes desarrollaron en su Semana Santa, con la coordinación del Centro Pastoral Universitario de la UCA.

Cada año alrededor de 65 jóvenes universitarios participan en estas Misiones que desde el 2012 realiza la UCA como parte de la promoción del voluntariado social.

Elba Gutiérrez, estudiante de Derecho en la UCA, nunca había asistido a las Misiones Universitarias y este año animada con algunos de sus compañeros decidieron inscribirse. “Decidí vivir la experiencia y es algo que volvería hacer, es algo que nutre el espíritu”, comentó.

A Elba la recibió doña Victoria, en la comunidad La Garnacha, una mujer extremadamente amable de acuerdo con Elba. Diario despertaba a las 5:30 de la mañana y el primer sacrificio era tomar un baño con agua tan fría que hasta podría doler.

Junto con la familia que la acogió durante esa semana, asistió al visiteo de lunes a miércoles, a las celebraciones durante el Triduo Pascual y al ser corista de la UCA, apoyó en los cantos de las comunidades, situación a la que Elba se tuvo que adaptar, porque en el lugar acostumbran realizar los cantos eclesiásticos al estilo ranchero.

Al pasar una semana en esa comunidad sentí que Dios actuó en mí y ahora no me veo ni me siento como antes que sabía de las necesidades de mis hermanos sin darle importancia” compartió Elba.

Las Misiones Universitarias no están cerradas exclusivamente a la UCA. Este año la UNAN, UNI, UNA y Univalle fueron parte de la experiencia. Moisés López, Coordinador del Voluntariado Social UCA percibió como algo positivo esta participación, pues responde al llamado de Dios, a ese llamado de amar al prójimo como a uno mismo.

Kimberly Alvarado, estudiante de Comunicación Social en la UCA, vivió la semana con su adoptiva “mama Ana”, quien junto con su esposo e hijas le recibió con mucho cariño en la comunidad La Sirena.

Durante la misión, Kimberly temía ser rechazada por no ser católica; “pero en las visitas, yo les decía que era evangélica y aun así andaba con mis hermanos católicos, compartiendo la Palabra de Dios y sirviendo a las personas”, expresó.

Hasta el momento ha sido mi mejor experiencia: servir a mis hermanos católicos y aprender a adorar más a Dios”, valoró Kimberly.

Para Elba y Kimberly fue esta experiencia la que les ayudó a volver una mirada hacia ellas mismas y descubrirse más humanas y más espirituales.